Elton John es una leyenda, de eso no hay duda. Pero su historia no es solo la de un artista excéntrico con un talento descomunal, sino también la de alguien que estuvo al borde del abismo y consiguió salir. Y si algo nos enseña su experiencia, es que la adicción no entiende de fama, éxito ni dinero.
Cuando la Fama No es Suficiente
En los años 70 y 80, Elton John estaba en la cima del mundo. Éxitos, giras, dinero a montones… pero también soledad, inseguridad y una necesidad constante de escapar de sí mismo. Y ahí es donde entraron la cocaína y el alcohol. Como pasa con muchos, al principio parecía que la cocaína le ayudaba: le daba energía, le hacía sentir invencible, más sociable, más libre. Pero con el tiempo, lo que empezó como un recurso «divertido» se convirtió en una prisión.
No dormía, apenas comía, se aislaba y perdía el control con explosiones de ira y decisiones erráticas. Como él mismo ha contado, pasó años en una espiral autodestructiva en la que su adicción era tan intensa que podía estar días sin parar de consumir. Y, lo peor, sin que nadie a su alrededor se atreviera a decirle que tenía un problema.
El Punto de Quiebre: Cuando Toca Elegir Entre la Vida y la Muerte
Pero todo tiene un límite. Para Elton, la señal de alarma definitiva llegó cuando perdió a un amigo cercano por el SIDA. Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que tenía que cambiar. Que no podía seguir así, que su vida estaba al borde del colapso. En 1990, después de años de negación, decidió ingresar en rehabilitación.
Y aquí viene lo interesante. Elton no solo dejó las drogas y el alcohol, sino que tuvo que aprender a vivir de nuevo. En su autobiografía cuenta que nunca antes había hecho cosas tan básicas como lavar su propia ropa. Sí, así de ajeno estaba a la realidad. La rehabilitación no solo le quitó las drogas, sino que le dio estructura, le enseñó a ser una persona funcional sin necesidad de consumir.
La Recuperación: Más Que Solo Dejar de Consumir
Desde entonces, Elton John ha sido un ejemplo de que la recuperación no es solo dejar las drogas, sino reconstruirse por completo. Lleva más de 30 años sobrio y no ha dudado en compartir su historia para ayudar a otros. También ha dedicado parte de su vida a la lucha contra el VIH/SIDA y al apoyo a personas con adicciones.
En una de sus entrevistas dijo algo que resume bien la realidad de cualquier adicto: «Si no me hubiera recuperado, estaría muerto». Así de simple.
Lo Que Podemos Aprender de Su Historia
La historia de Elton John es la historia de muchos. La de alguien que creyó tener el control, hasta que se dio cuenta de que no lo tenía en absoluto. La de alguien que tuvo que tocar fondo para empezar a subir.
Porque la adicción no entiende de éxito ni de talento. Pero la recuperación sí entiende de esfuerzo, de humildad y de rodearse de las personas adecuadas. Y si Elton John, con todo lo que tenía en contra, pudo hacerlo, cualquiera puede.
fuentes:
https://www.theguardian.com/music/2019/oct/15/elton-john-autobiography-me-interview-addictio
